SI tienes un negocio y te has planteado hacer las fotografías y videos de tu producto seguramente esta sea una de las primeras dudas, la elección entre utilizar luz natural o luz artificial es un dilema común para fotógrafos y videografos. Comprender los beneficios de cada una puede marcar la diferencia en la calidad y la estética de tu trabajo.
En este artículo, exploraremos a fondo las características únicas de la luz natural y la luz artificial, destacando cómo cada una puede potenciar tu creatividad y brindar resultados impresionantes.
Luz Natural
La luz natural es incomparable en cuanto a términos de suavidad y calidez. Para muchas personas siempre será “la luz mas bonita” y tiene lógica, pues es la que mas estamos acostumbrados a ver. Capturar imágenes bajo la luz del sol puede realzar los colores, resaltar los detalles, crear unas sombras duras…
Y aunque este es uno de los mayores beneficios también es su peor defecto. La luz natural tiene la capacidad de cambiar durante el día, no es la misma luz en la mañana donde tendremos una luz preciosa con unos tonos dorados que al medio día donde nos encontraremos con una luz muy cenital y que crea unas sombras demasiado duras.
Luz Artificial
La luz artificial la podemos dividir en dos tipos de luces: flash y luz continua. Vamos a tratar cada una por separado aprendiendo sus bondades y sus defectos.
- Flash: Normalmente el flash no se utiliza sin nada delante, siempre se le acompaña con un modificador por delante, ya sea un flash de mano (aquellos que se ponen encima de la cámara) o un flash de estudio casi siempre los veréis con una especie de ventana puesta delante. Esto es porque la cabeza del flash al ser tan pequeña nos daría una luz muy dura parecida a la del sol a medio día y para matizarla y suavizarla le ponemos este tipo de modificadores.
El mayor beneficio que tiene es que es una luz “barata” a igualdad de potencia con una luz continua. Usar flash nos va a ayudar a congelar el movimiento, por lo que es fantástica para utilizarla por ejemplo en restaurantes y congelar como el chef esparce la sal por el plato. A diferencia de la luz natural la luz de flash no cambia, y podemos recrear a cualquier hora del día la misma situación, por lo que es perfecta para poder tener una misma estética en nuestras imágenes y llevar una imagen homogénea en nuestras redes sociales.
Su mayor inconveniente aparte de que tiene una curva de aprendizaje, sería que no vemos el resultado en vivo y tendremos que tener conocimientos previos para poder imaginar y entender que modificadores son los adecuados para poder crear aquella imagen que tenemos en nuestra cabeza.
- Luz Continua: Sería lo mas parecido a la luz natural, en cuanto a que en directo estaremos viendo el resultado de la fotografía. Aunque debido a esto parece la luz mas sencilla de trabajar requiere de un conocimiento amplio en cuanto al balance de blancos, me explico: Siguiendo con el ejemplo del restaurante lo mas normal es que cuando nos sentemos tengamos una luz preciosa y cálida justo encima nuestra de una bombilla incandescente, mientras que la iluminación en el techo o en el escaparate sea una luz fría de led, esto crea una mezcla de colores en nuestros platos. Cuando trabajamos con flash esto no supone ningún problema, puesto que el flash tiene tanta potencia que “apagamos” las luces del local, si disparásemos nuestra cámara sin el flash lo único que saldría es una foto negra (esto suele ser algo que llama mucho la atención a mis clientes y me encanta explicárselo).
A diferencia del flash la luz continua es muy cara en cuanto a potencia. Si el contenido que vamos a crear es video, no nos quedará otra que pasar por el aro y comprar este tipo de luces. También las veréis con modificadores delante como un flash para matizarla y hacerla mas bonita.
Reflexión final
La luz natural aunque muchos la califiquen como la “luz mas bonita”, no es útil para nuestro negocio. Si vamos a crear contenido no podemos estar pendientes de hacerlo en una hora en concreto, o depender de si el día este nublado o soleado. Salvo que queramos hacer una campaña puntual, la descartaría para trabajar en el día a día.
Entre las luces continuas sin duda no me quedaría con una en particular como fotógrafo publicitario uso sin duda el flash, pero como videografo dependo mucho de las luces continuas, sobre todo cuando una persona es la que esta hablando directamente a la cámara, para quitar esas sombras que tan feas que se suelen crear cuando la única fuente de luz que tenemos disponible son las bombillas del techo. Sobre todo la ventajas de las luces artificiales es que puedes llevar tu trabajo mas allá que con la luz natural, la iluminación depende al 100 % de ti y puedes experimentar y ser creativo.
